
El Poniente Granadino está situado en la zona más occidental de la provincia e incluye a un total de 16 municipios: Algarinejo, Alhama de Granada, Arenas del Rey, Cacín, Huétor-Tájar, Jayena, Illora, Loja, Moclín, Montefrío, Moraleda de Zafayona, Salar, Santa Cruz del Comercio, Villanueva Mesía, Zafarraya y Zagra.
Cuenta con una extensión de 2.044km2 y unos 80.000 habitantes de población. Situado en el corazón de Andalucía, entre Sierra Nevada y la ciudad de Granada de un lado y Málaga y la Costa del Sol de otro, limita con las provincias de Jaén al norte, Córdoba al noroeste y Málaga al sur.
Para acceder al territorio existe una completa red de carreteras (A-92), el ferrocarril y la proximidad de los aeropuertos internacionales de Málaga y Granada. Enmarcado en un paisaje de montañas, vegas y campiñas junto a una vegetación de bosque y matorral mediterráneo alberga en su interior el Parque natural de las sierras de Tejeda, Almijara y Alhama junto a otro en proceso de declaración.
El Poniente Granadino dispone de una agricultura diversificada, competitiva y bien comercializada, destacando el olivo y sus aceites con denominación de origen en trámite, el espárrago verde morado de Huétor-Tájar (denominación específica), los cultivos hortofrutícolas y alternativos, los cereales y las legumbres.
Resalta la ganadería ovina de raza autóctona montesina y el sector de la piscicultura (trucha, esturión y caviar) que se complementa con los sectores industrial y empresarial (pymes de comercio, confección, construcción, y las pujantes de distribución y turismo).
Será la ocupación musulmana la que deje una huella indeleble en la actual imagen del territorio: Un conjunto de blancos pueblos situados en lugares elevados cuya laberíntica trama urbana se dispone en torno a un castillo o alcazaba; salpicadas con un conjunto de torres vigías y atalayas que formaron parte del conjunto defensivo de lo que fue La última frontera de Al-Andalus, seña de identidad del Poniente Granadino.
Durante varios siglos, el Poniente Granadino fue tierra fronteriza entre los reinos cristianos y el último reducto del reino nazarí de Granada. El hecho de ser un territorio colindante hizo del Poniente un lugar estratégico en la defensa del reino nazarí de Granada, último período del esplendor de Al-Andalus. Esa situación le permitió, además, ser testigo de las nuevas influencias que penetraban desde las zonas cristianas favoreciendo así el reconocimiento cultural del cual hoy podemos disfrutar.
Como última frontera de Al-Andalus, el Poniente Granadino conserva numerosos vestigios de su arquitectura militar sin olvidar la presencia de importantes restos que se inician en la prehistoria y que llegan hasta nuestros días.